Hidratarse después del entreno

Hace un tiempo ya os conté en un artículo, la importancia de una buena hidratación masculina, pero hoy, os voy a hablar sobre cómo hay que hidratarse después del entreno.

Hay casos en los que la piel se debe hidratar antes y después del entrenamiento, pero existen otros en los que no se debe hidratar la piel previamente porque se eliminaría el producto al poco tiempo de comenzar el deporte….

Como os he comentado, hay deportes que no requieren de una previa hidratación de la piel, como es el caso de las actividades acuáticas como la natación, en las que debes tener muy presente el lugar donde estás realizando dicho deporte, ya sea en agua con cloro o salada.

Hidratarse después del entreno

En estos casos, no se requiere una previa hidratación, pero sí una hidratación posterior al ejercicio, tanto en la piel de tu rostro como del cuerpo. Es ideal que apuestes por cremas y lociones que contengan agua y lípidos en su composición, en la actualidad son casi todas, ya que al aplicarlas, estamos aportando una buena estructura a la epidermis y protegemos la barrera cutánea. Así evitarás que el agua propia de la piel se vaya evaporando.

Es muy importante también, que tras haber hecho algún ejercicio físico, realices una exfoliación de la piel, porque de este modo, estarás limpiando los poros y eliminando las células muertas, impurezas y restos de grasa, y así estarás logrando que la piel transpire mucho mejor.

Después de la exfoliación no olvides que deberás hidratar tu piel convenientemente, sobre todo en el cutis, en manos, rodillas y codos. Las cremas deben contener antioxidantes, porque son muy importantes para cuidar la piel, pero también puedes encontrarlos en los alimentos, muchos contienen vitaminas E y C y betacarotenos, como por ejemplo, las espinacas, las zanahorias, etc.

Deberás usar cosméticos hidratantes que compensen y prevengan esas pérdidas de agua de la piel de las que antes te he hablado.

Hidratarse después del entreno

Después de hacer deporte, es el momento ideal de rehidratar nuestro organismo, y lo tenemos que hacer en dos fases:

1. Nada más terminar, debemos calmar nuestra sed y enfriar el cuerpo.

2. En las horas posteriores se repondrán fluidos a nivel celular.

Si te das cuenta, el agua que tomas cuando has terminado tu actividad física, como por arte de magia, vuelve a salir a la piel, volvemos a sudar pero de golpe. Esto es normal, ya que nuestro organismo aún está activo metabólicamente y su temperatura tarda en bajar. Es por eso, que el agua que bebemos en cuanto terminamos, no solo nos quita la sed sino que se encarga de bajar la temperatura elevada del cuerpo.

Pero, la verdadera hidratación que va a dejar nuestra piel y nuestro organismo, se va a realizar en las horas posteriores. Ya os he explicado como cuidar la piel externamente, pero ahora os cuento como cuidaros desde el interior.

Es muy importante que las comidas que vayas a ingerir posteriormente sean ricas en líquidos y bajas en sodio. Apuesta fuerte por las frutas y las hortalizas, evita los alimentos en conserva los embutidos, los frutos secos y los fiambres, porque tienen una elevada cantidad de sodio que no permite que nos hidratemos a nivel celular.

Las frutas y verduras, además de hidratarte, aportarán los primeros hidratos de carbono para que te recuperes rápidamente. Busca frutas de temporada, a mí, personalmente, después de entrenar, me gusta comer un plátano de Canarias, por supuesto, porque contiene potasio, pero cada uno podéis escoger la fruta o verdura que más os guste.

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